La innovación

La innovación es, sin duda, el medio a través del cual conseguir ventajas competitivas sostenibles para el emprendimiento y las empresas, ya que en sí misma produce bienes y servicios no disponibles en el mercado mientras protege estas iniciativas de los competidores. Los resultados provienen de la mejora de los procesos, de los métodos y de la organización en los sistemas productivos que conducen a la optimización de los resultados (Manual de Oslo, OCDE, 2005).
Si la capacidad de esta estrategia incluye el contexto de desarrollo digital, las oportunidades son mayores ya que la tecnología actúa como un elemento dinamizador ante las operaciones novedosas, en los nuevos modos de trabajo y aceleración de los mercados laborales, con e fomento de la cohesión social y del desarrollo sostenible. El contexto de la transformación digital produce de modo propio innovaciones a las que hay que prestar atención. A menudo las innovaciones que han pasado desapercibidas por falta de escucha y atención, de  forma que no se obtiene el valor añadido de su difusión o escalabilidad.
La innovación es uno de los elementos de la estrategia Horizonte 2020 de la Unión Europea que, según el informe de la agencia británica NESTA (2015), debe pasar por un modelo mixto de creación de iniciativas y de reordenación de las políticas a partir del diálogo y la participación de expertos y de la ciudadanía, el fomento de nuevos instrumentos de financiación (dentro de modelos sociales y participativos) y legislativos. Este proceso de comunicación y negociación permite fortalecer la organización, así como interiorizar el ciclo de los productos o la innovación, para reducir el error y considerar el error una estrategia de fortalecimiento de cara a futuras acciones.
En el ecosistema universitario probablemente es donde se pueden registrar un mayor número de estas iniciativas, pero el informe para la innovación en España COTEC (2017:160) señala la necesidad de mejorar las inversiones y los esfuerzos en el sector, ya que los recortes han llevado a un retroceso a los niveles de 2008, mientras que el sistema educativo no proporciona competencias adecuadas para las necesidades de innovación de las empresas. Por ello, la Cátedra Andalucía Emprende considera imprescindible aprovechar el conocimiento y la capacidad de la comunidad universitaria para la generación de emprendimiento.