La perspectiva de género

Atender a la igualdad como filosofía del emprendimiento no sólo responde a un derecho y un deber social, sino que fomenta el desarrollo inclusivo, ya que la autonomía u el empoderamiento es un factor esencial del logro de la igualdad de oportunidades. Pero también, de forma más significativa, tiene capacidad para reactivar la economía ya que ONU Mujer estima que, si el empleo de la mujer fuera equivalente al de la población masculina, el PIB de la zona euro podría crecer hasta un 13%  e impulsar la demanda agregada, ya que el colectivo femenino consolida dos tercios de las decisiones totales de compra.
Para las empresas supone una mejora en la eficacia de la organización porque las trabajadoras y directivas introducen cambios sostenibles, más allá del interés económico. Su empoderamiento tiene un efecto multiplicador sobre las comunidades y las familias según el informe del Banco Mundial (2012), ya que juegan un papel muy importante en el estímulo de las economías locales. En el contexto de la economía digital presentan cualidades muy valoradas como la cooperación, participación, solidaridad, creatividad y valor social.
La perspectiva de género y la discriminación positiva hacia las mujeres también resulta coherente con las líneas prioritarias de la acción de Andalucía Emprende, así como con los datos de los informes de seguimiento de la Fundación, y en especial el más reciente del primer semestre de 2017. Tanto en el caso de Andalucía como en el de la provincia de Cádiz, las mujeres representan dos terceras partes de las personas promotoras de iniciativas empresariales. Sin embargo, es necesario intensificar las políticas y la perspectiva de género, ya que en el mismo contexto de la provincia de Cádiz, la tasa de desempleo femenino representa en este mes de noviembre de 2017 el 60% del total, con un 93% de mujeres en demanda de empleo.