Las necesidades sociales y humanas

Orientar el emprendimiento hacia las necesidades humanas y sociales representa una oportunidad de desarrollo económico y de sostenibilidad para las iniciativas. De hecho, hay numerosas necesidades sociales que no quedan atendidas ni por los poderes públicos ni por las empresas mercantiles, mientras que desde la economía social o desde la innovación social se producen nuevas respuestas y soluciones que a menudo son escalables. Se basan en muchos casos en la creatividad de lo social, procedente de las organizaciones o en las comunidades locales, para las que hay fórmulas metodológicas diferentes y novedosas. Se invierte la lógica con la que, desde hace siglos, se han desarrollado los productos y servicios, ya que, por encima de las estrategias y la planificación, ahora el ensayo y la experimentación son la base de un modelado dinámico en función de los resultados.
Una oportunidad específica relacionada con las necesidades es la de la creación de empresas de inserción, cuya finalidad es la de la integración y formación de personas en situación de exclusión social, porque en muchos casos serán las beneficiarias de la contratación pública responsable, que hasta ahora algunos municipios venían realizando, pero que recientemente se ha convertido también en una política de la administración andaluza. El modelo de contrataciones públicas ha cambiado así de la búsqueda del bajo precio a una política más social, con la introducción de cláusulas para promover el empleo en colectivos en riesgo de exclusión social. La Junta de Andalucía realiza contratos por un valor de 6.000 millones de euros al año (en el cómputo nacional supone el 18,5% del PIB), un total de compras de bienes y servicios que ahora se orienta con nuevas exigencias para las empresas adjudicatarias por la inclusión de cláusulas medioambientales y sociales. Es un instrumento para generar políticas activas de empleo al considerar la relación calidad-precio de una forma más completa ya que las ofertas con muy bajo precio suelen generar después costes diferidos para el sector público porque en ellas se suelen registrar los incumplimientos en materia medioambiental o social.
También en la Estrategia Europea 2020 se apuesta por la contratación con cláusulas sociales de cara a impulsar el crecimiento económico sostenible e integrador con un uso más eficiente de los fondos públicos y la participación de PYMES, las empresas de inserción social o las de la economía social en general. Estas políticas producen empleo y reducen los costes de los subsidios, eliminan subvenciones, dinamizan la economía local, y fomentan la responsabilidad social de las empresas y de los proyectos de economía social.
La Unión Europea centra sus políticas en las personas como la mejor fuente de innovación, en un sistema en el que instituciones y ciudadanía pueden contribuir a la calidad de vida en las ciudades con la creación de laboratorios, impulsados por las TIC y las interacciones. La innovación social es un pilar del octavo programa marco de investigación e innovación de la UE, Horizonte 2020, que busca así dar respuestas a la escasez de recursos, a la salud, al cambio climático o al envejecimiento activo. Para ello, se ha marcado como objetivo que los países que la integran tengan que destinar el 3% de su PIB al gasto en I+D. En su estrategia Europa 2020, la UE ha identificado áreas de interés como son el empleo, el desarrollo I+D+i, el cambio climático, la educación y la exclusión social. Todas ellas coherentes con el planteamiento de las iniciativas de la Cátedra Andalucía Emprende de la Universidad de Cádiz.
También se trata de un ámbito de gran interés para la investigación científica y académica porque es un campo desatendido, pero hacia el que hay una creciente demanda de cara a la producción de nuevos bienes y servicios, así como la corrección de los fallos del mercado y de las administraciones públicas. Así se enfatiza el proceso de creación de valor público con un rediseño del ciclo de estas políticas, dentro de un modelo participativo en la definición del problema, a través del fomento de una ciudadanía activa.